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LA ADMINISTRACIÓN REIVINDICA EL PAPEL DEL SECTOR PRIVADO EN EL AVANCE DE LAS TIC
Las pymes, protagonistas del desarrollo tecnológico

Flexibilidad y uso inteligente de las TIC. Estas son las claves del desarrollo empresarial en el actual contexto de negocios y estas son las exigencias que plantea la Administración a las pymes para ayudarlas en su adaptación a las condiciones que imponen las nuevas tecnologías.

Julio 2001. El sector privado debe asumir el protagonismo del avance tecnológico de nuestro país. Con esta rotundidad se dirigió el secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez-Reyna, al auditorio de pequeños y medianos empresarios reunidos en Madrid por la Asociación para el Progreso de la Dirección para debatir sobre "Incentivos fiscales y subvenciones autonómicas al uso de tecnologías en la empresa".

Giménez-Reyna, que se refirió a la Ley 6/2000 de medidas fiscales urgentes de estímulo al ahorro familiar y a la pyme, explicó los tres tipos de comportamiento empresarial que la Administración trata de fomentar a través de esta iniciativa reguladora:

Colaboración entre las empresas y los organismos de investigación. En este capítulo recordó que existe una deducción del 10% del impuesto de sociedades por el desarrollo de trabajos conjuntos y otra del 15% por los gastos en innovación tecnológica aplicados a proyectos que se encarguen a universidades o centros públicos de investigación.

Contratación de investigadores. La norma incluye también medidas encaminadas a potenciar la incorporación de personal investigador cualificado, que se concretan en una deducción en la cuota del 10%.

Inversiones en I+D. Las deducciones en el impuesto de sociedades señaladas anteriormente son compatibles con las procedentes de inversiones en investigación y desarrollo. Aquí se incluye la deducción por gastos de formación de personal derivados de la utilización de las nuevas tecnologías, y se puede aplicar también este incentivo a la entrega gratuita o subvencionada de un ordenador a un empleado para que lo use en su domicilio. Para él no supone una retribución en especie y, por lo tanto, no lo tiene que declarar en el impuesto de la renta.


El sector público como catalizador

Por su parte, Baudilio Tomé, secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, redundó en la misma idea afirmando que "el papel de las administraciones se centra en apoyar los esfuerzos del resto de los agentes para incorporarse a la Sociedad de la Información, pero el sector público no es protagonista, sino catalizador de los intereses privados".

Con respecto a los incentivos fiscales para el desarrollo de la tecnología que el Gobierno ha puesto en práctica este año, tras la aprobación de la mencionada Ley 6/2000, Tomé afirmó que sus efectos ya se están dejando sentir. Desde su punto de vista, los incentivos se canalizan a través de la empresas, pero sus efectos se notan en el ámbito familiar, ya que la empresa asume parte del coste de la compra de los equipos, "pero a cambio dispone de un instrumento que mejora la formación de los empleados. Éstos, por su parte, se ahorran los costes del equipamiento y de la formación".

A pesar de esto, considera que esta medida es sólo el primer paso. El auténtico reto es conseguir "un esfuerzo conjunto de todos los agentes para que la formación en tecnologías y la puesta a disposición de equipos para todo el personal sea un elemento estructural de nuestras relaciones laborales".


Otros incentivos para las pymes

Pero lo fundamental no es disponer de esas posibilidades de información, sino que ésta se encuentre coordinada, ordenada y se le dé un uso inteligente. Por eso, las medidas fiscales de ayuda a la introducción de las empresas en la Nueva Economía son sólo una parte de lo que las administraciones pueden hacer por las pymes. Isabel Barreiro, directora general de Política de la Pyme del Ministerio de Economía, señaló otras posibilidades de colaboración que se desarrollan desde su departamento.

En primer lugar se refirió a los créditos participativos: la entidad prestamista recibe un interés variable que se determina en función de la evolución de la actividad de la empresa prestataria. Además se puede acordar un interés fijo con independencia de la evolución de la actividad. La garantía de estos préstamos, según Barreiro, "es exclusivamente la viabilidad del proyecto empresarial. Para potenciarlos hemos suscrito un convenio con el Ministerio de Ciencia y Tecnología que establece una línea de préstamos participativos para empresas tecnológicas de 25 a 150 millones de pesetas".

Lograr una convergencia real, aumentar el grado de bienestar social y las posibilidades de empleo son los objetivos del plan de ayudas de acceso, que proporciona deducciones en las cuotas para compras de hardware y software. "Este plan, que gestionan las comunidades autónomas, depende de un programa operativo de la Unión Europea financiado por el Ministerio y fondos Feder", señaló Barreiro. En el año 2000 su cuantía ascendió a 14.000 millones de pesetas.

Por último, la directora general de pymes afirmó que todas estas iniciativas no tendrían sentido si la propia Administración "no predicara con el ejemplo". Por eso, estos planes se completan con un compromiso de introducción de las tecnologías que agilice los trámites y mejore los procesos.


Lo que piden las empresas

Una vez aclaradas las intenciones de la Administración respecto al impulso de las nuevas tecnologías en el ámbito empresarial, queda por saber lo que los propios gestores consideran más adecuado para adentrarse en la Sociedad de la Información. Joaquín Oliveras, director general de Sedisi (Asociación Española de Empresas de Tecnologías de la Información), entidad coorganizadora del evento, afirmó que las medidas fiscales recogidas en la Ley 6/2000 "van en la línea correcta de estimular el uso de las tecnologías".

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