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de Internet © Copyright de este texto ESPAÑA OCUPA EL 24º PUESTO EN EL RANKING DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN El paraíso online está en Suecia, Noruega y Finlandia Suecia, Noruega y Finlandia, por este orden, copan los primeros puestos del Índice de la Sociedad de la Información elaborado por la consultora IDC y la revista The World Paper. El poderío nórdico se completa con la presencia de Dinamarca en el quinto puesto, por detrás de EEUU, y de Gran Bretaña en el sexto. España, en el puesto 24, se sitúa en la parte baja del grupo de los que empiezan a contar con los medios para participar en este juego. Marzo 2001. . Las comparaciones son odiosas, pero imprescindibles para crecer. Incluso cuando demuestran que la casa de uno no está lo suficientemente preparada para enseñársela a cualquier visita. El ranking de países según su grado de adaptación a las condiciones y exigencias que plantea la Sociedad de la Información, realizado por IDC y The World Paper, pone a cada uno en su sitio en esta cuestión. Y, como era de esperar, revela que los países nórdicos son los que mejor han hecho los deberes al respecto. El estudio se fundamenta en cuatro ejes: la implantación de Internet, las infraestructuras informativas, las condiciones sociales y el desarrollo tecnológico, entendido tanto como avance al respecto del país y como acceso de la población en general. En la combinación de esos cuatro factores, analizados a partir de 23 variables distintas, se encuentra el índice de desarrollo de la Sociedad de la Información en cada uno. El tope lo marca Suecia, que registra un 6,496, seguido por los 6,112 puntos de Noruega. España, por su parte, se encuentra en un modesto 24º lugar, por detrás de Francia, Israel e Italia y por delante de Portugal, Grecia y la República Checa. Está encuadrada en el grupo perseguidor del principal, que engloba de los puestos 16º al 27º. Son los países que prestan un decidido apoyo a las tecnologías y empiezan a contar con las infraestructuras necesarias para lograr un desarrollo considerable, pero aún tienen por delante un largo camino. El cuarto puesto de EEUU La sorpresa que puede suponer para muchos el cuarto puesto general de Estados Unidos se acentúa al ver que sólo en uno de los cuatro aspectos estudiados se impone a las demás naciones. Además, con respecto al mismo estudio correspondiente a 2000, este país ha perdido dos posiciones, al intercambiar su puesto con Noruega. Suecia y Finlandia repiten su lugar en el podio. En cuanto a infraestructuras de Internet, los primeros puestos corresponden a Suecia, Singapur y Australia. En este sentido, se han considerado variables como la penetración de Internet en los hogares y en los centros de trabajo, su implicación en el proceso educativo o el gasto total en comercio electrónico. Taiwán, Holanda y Dinamarca lideran las infraestructuras informativas, capítulo para el que se han tenido en cuenta factores tales como el índice de suscriptores a servicios de cable, la extensión de los teléfonos móviles, el coste de las llamadas locales, el número de líneas telefónicas por hogar o el de televisiones per capita. Por su parte, Noruega, Hong Kong y Japón cuentan con las condiciones sociales más sólidas (libertades civiles, prensa libre, lectura de periódicos per capita, índice de escolarización secundaria, porcentaje de titulados superiores, etc.). El milagro tecnológico sueco Pero ¿a qué se debe este desarrollo de Suecia? Esta pregunta se la formula la publicación electrónica TheStandardEurope.com, que intenta analizar las claves de un éxito tan arrollador como sorprendente. Apoyo institucional. A principios de los 90 las subvenciones personales para la compra de un PC podían alcanzar el 40% de su coste, lo que ha permitido una penetración de los ordenadores domésticos cercana al 64%. Además, desde esos años los sindicatos presionaron para que sus miembros recibieran formación sobre las nuevas tecnologías. Nueva política económica. También al comienzo de la pasada década Suecia se vio duramente afectada por la crisis financiera, lo que forzó a su Gobierno a tomar decisiones inicialmente contrarias a sus principios: privatizaciones, reducción de las presiones fiscales y aplicación de medidas muy duras para frenar la inflación. Cultura industrial. Los cambios antes señalados no son, por sí mismos, motores de nada si no se cuenta con una cierta tradición emprendedora, que queda demostrada con la existencia de empresas de prestigio internacional como Volvo, Ericsson, Saab o Electrolux. Además, desde los años 40 los sucesivos gobiernos han potenciado la formación superior en las ramas científicas, lo que ha hecho que tradicionalmente Suecia sea fuente de ingenieros y científicos de relevancia mundial. Una nueva clase de emprendedores. La conjunción de los factores anteriores ha permitido la aparición de un grupo de emprendedores apoyados por una escuela de pensamiento empresarial basada en la autoconfianza, cuyos máximos exponentes son Kjell Nordstrom y Jonas Ridderstrale, autores del libro de negocios de culto de los últimos tiempos: Funky Business. Artículos > Nueva Economía > Penetración de Internet |