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INAUGURADO EL MUSEO DEL FRAUDE EN INTERNET
Las versiones digitales del timo de la estampita

Sólo se puede combatir aquello que se conoce. A partir de esta filosofía, Ad Cops, un consorcio norteamericano que lucha contra las estafas en el comercio electrónico, ha ideado una fórmula insólita para luchar contra el fraude: publicar en Internet los trucos de los timadores. El Museo del Fraude facilita el conocimiento necesario para desarrollar actividades de este tipo o bien, como dicen sus responsables, para que la gente honrada cuenta con armas para defenderse.

Marzo 2001. Más de 100 empresas dedicadas a la venta a través de Internet fueron objeto de una encuesta sobre su percepción acerca del fraude en la Red, realizada a finales del año pasado por Cybersource.com. El 83% consideraban las estafas como su mayor problema, aunque cifraron en apenas un 4% el total de ventas fraudulentas. El 74% de ellos afirmaba contar con medios de protección ante posibles fraudes, entre los que se encuentran los sistemas de notificación online, la publicación de políticas de privacidad y la inclusión de iconos relacionados con la seguridad.

Ad Cops, una entidad participada por empresas de comercio electrónico y bancos online, se ha propuesto que sus socios cuenten con más armas que estas para luchar contra los timadores de Internet. Para ello, acaba de inaugurar en su web el Museo del Fraude, que en principio cuenta con trece muestras de engaños que se pueden hacer en la Red, aunque su intención es incorporar timos a medida que vayan recopilando información al respecto.


Hágalo usted mismo

Entre las muestras que incluye el museo se encuentra un mensaje de correo electrónico firmado por America online, cuyo objetivo real era recopilar contraseñas de los usuarios y luego sus números de tarjeta de crédito. También se puede encontrar un programa que genera números de tarjeta de crédito apócrifos o una presunta página de Microsoft para reclamar premios en Internet que, en realidad, se dedica a piratear contraseñas.

Como no podía ser de otra forma, una de las "salas" más nutridas de este particular museo es la dedicada a los timos relacionados con las tarjetas de crédito. Aquí se pueden encontrar detalladas instrucciones sobre cómo utilizar números robados para comprar en Internet. En este apartado se recomienda que el envío se solicite a direcciones falsas donde conste que hay puertas traseras, jardines o inquilinos fáciles de engañar.

Pero lo más sorprendente dentro de esta sección es la parte dedicada a explicar con pelos y señales cuál es el material necesario para fabricarse uno mismo sus propias tarjetas de crédito y, sobre todo, dónde adquirirlo. Por cierto, el kit completo se puede conseguir por 1.000 dólares (unas 175.000 pesetas).


Un material accesible

Daniel Clements, presidente de Ad Cops, ha explicado en declaraciones a CNN.com que el propósito de este museo es mantener a los miembros de la corporación al día en materia de fraudes. Para él, explicar los mensajes de correo apócrifos, las páginas de Internet engañosas y los programas utilizados por los criminales ayuda a los comerciantes a protegerse.

Por otra parte, el riesgo de que algún aspirante a timador utilice estas informaciones en su beneficio queda anulado con dos argumentos: "Los 99 dólares (unas 17.880 pesetas) que cuesta la suscripción son suficientes para alejarlos. Además, este material está disponible en Internet" y quienes tienen interés en ello saben cómo y dónde encontrarlo.

En cuanto al método utilizado por esta página para recopilar semejante información, el propio Clements revela su simplicidad: procede de los propios autores de los fraudes, a los que se les pide que expliquen sus métodos cuando son detenidos.


Los sitios de subastas, origen de muchos fraudes

Aunque, como indican los propios elementos recogidos en el Museo del Fraude, los timos más comunes y populares se refieren al uso de las tarjetas de crédito, un asunto bien distinto es cuáles son los servicios de Internet más afectados por estas prácticas delictivas.

La Comisión Federal de Comercio (FTC) norteamericana analizó a finales del año pasado los fraudes más frecuentes realizados a través de Internet. El estudio, realizado a partir de las quejas recibidas por parte de los consumidores, situó en un deshonroso primer puesto a los sitios de subastas, que se rebelaron como principal foco de los timos que tienen lugar en la Red.

Según el estudio, el 45% de las reclamaciones de los internautas tenían que ver con su participación en subastas online y se referían bien a que habían recibido una mercancía bien distinta a la que creían haber comprado o bien a que, simplemente, no les había llegado nada.


Otras modalidades de timo

Pero las posibilidades de fraude son mucho más amplias. El mismo informe de la FTC descubre otras modalidades, como todo lo relacionado con los servicios de acceso a Internet, que ocupaban el segundo lugar al acumular el 21% de las quejas. A cierta distancia se situaban las reclamaciones dirigidas a los servicios de información sobre Internet y a los sitios de contenidos para adultos.

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