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Nueva Economía > Internet en la vida cotidiana © Copyright de este texto LA NUEVA GENERACIÓN DE INTERNET Más fácil, más rápida, más rentable Internet omnipresente, invisible, inteligente y muy fácil de utilizar. Este es el sueño que prometen los expertos acerca de la próxima generación de la red, un avance que requerirá modificar los protocolos de comunicación para aumentar la capacidad y rapidez del medio, así como el software. Microsoft y 3com son dos de las empresas que están trabajando en esta línea y están formulando propuestas de estandarización a nivel mundial. Febrero 2001. La situación podría ser la siguiente: usted sufre un pequeño percance por la calle y llama con el móvil a su médico particular. La secretaria que le atiende le identifica electrónicamente y le indica qué clínica hay cerca, así como el coste que va a tener esa atención. Solicita su permiso para enviarle al médico de guardia su historial y éste, después de atenderle, remite el resultado de las pruebas a su médico de cabecera. El servicio se carga, automáticamente, a su tarjeta de crédito. Es decir, un acontecimiento del día a día se ha visto modificado de raíz por la intervención de las tecnologías en diversos momentos, sin necesidad de que el protagonista active cada uno de los mecanismos que desencadenan su puesta en marcha. Así se resume el papel de la próxima generación de Internet. Pero, ¿qué hace falta para que esto se lleve a cabo? John Hart, asesor tecnológico de 3Com, considera que la clave estará en la movilidad de Internet y en la variedad de dispositivos que nos permitirán acceder a la red. "Hoy yo contacto con Internet, es una acción personal. En el futuro Internet hará que contacten conmigo. No habrá tantos intermediarios como ahora (servidores) y la comunicación será directa", afirma. El usuario siempre a la vista Por tanto, en su próxima generación Internet será una red basada en el usuario y con la versatilidad suficiente como para adaptarse en cada momento a sus necesidades. Hart, que participó en el congreso Mundo Internet 2001, señaló que, en una situación de estas características, "si tenemos miles de millones de dispositivos y usuarios, el núcleo de la red ha de aumentar su capacidad, hasta el punto de que deberá ser 10 veces más rápida cada dos años desde ahora". Pero en este camino hay un norte claro e imprescindible: el usuario. Si la complejidad interna de la tecnología condiciona su uso, el fracaso está asegurado. John Hart afirma que "hay que encontrar el equilibrio entre ofrecer una solución sencilla para el consumidor y que permita una gran conectividad. Si damos una solución avanzada pero terriblemente complicada no habrá nada que hacer". Las soluciones tecnológicas Afortunadamente todo lo anterior no es sólo teoría. El propio asesor de 3com hace una propuesta acerca de las exigencias técnicas que planteará ese objetivo de máxima conectividad: un cambio en las infraestructuras que permita abandonar el actual protocolo de comunicación IPv4 y apostar, decididamente, por el IPv6 (128 bits frente a los 32 de la versión actual), que ofrece una mayor seguridad y estabilidad para desarrollar la red con esas premisas. Pero el círculo no se completaría si no contáramos con propuestas de aplicaciones que sepan sacarle el máximo partido a estas nuevas infraestructuras. En este aspecto, Microsoft está apostando por el desarrollo y la estandarización del lenguaje XML, un conjunto de reglas que diseña formatos de texto a partir de los datos facilitados, de forma que se conviertan en archivos fáciles de generar y leer por el ordenador. Para Francisco Román, consejero delegado de Microsoft Ibérica, XML ofrece unos datos dentro de un contexto, lo que facilita que el propio ordenador genere acciones a partir de ellos. Camino a la rentabilidad Para Román, que también participó en Mundo Internet 2001, la evolución de Internet ha llegado hasta la plena implantación de la World Wide Web y del lenguaje HTML. Desde el punto de vista económico no ha habido otro objetivo que la mera presencia, además de algunas transacciones sencillas. Pero el verdadero objetivo "es crecer y empezar a tener ingresos, y XML se presenta como la tecnología que acelera el cambio", afirma. Por otra parte, proliferan los dispositivos de acceso, y las compañías empiezan a intuir que la información es el verdadero servicio que puede ofrecer la red. Las palabras clave para el usuario serán ubicuidad y movilidad, y el paradigma económico que se configura a partir de esas claves se basa en los servicios web: "Ahora la integración es imprescindible: de empresas y clientes, de sitios de Internet, de servicios. Todo esto exige una gran estandarización", señala Francisco Román. De lo que se trata, en este contexto, es de "poder acceder a distintos servicios sin necesidad de conectarse a diferentes sitios web, sin estar obligado a cambiar de dispositivo ni de entorno". XML permitirá, según el consejero delegado de Microsoft Ibérica, que los servicios disponibles en la red colaboren de manera inteligente sin que el usuario se entere. Artículos > Nueva Economía > Internet en la vida cotidiana |