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Nueva Economía > Internet en la vida cotidiana © Copyright de este texto LA APUESTA POR INTERNET PASA DE LO PRIVADO A LO PÚBLICO El e-Gobierno de las administraciones europeas imita a las "startup" Ventanilla única virtual, servicios online para el ciudadano, e-gobierno... Todavía no existe una denominación única para el desembarco de la Administración en Internet, pero está empezando a convertirse en un hecho en algunos países europeos. Gran Bretaña es el que más desarrollado lo tiene, pero no va solo en esta aventura. Eslovenia, Hungría, Rumanía, Israel e incluso España tienen planes similares en marcha. Enero 2001. El gobierno británico cuenta ya con más del 40% de sus servicios disponibles en Internet, lo que supone más de un año de adelanto sobre la fecha prevista en su planteamiento original, que contemplaba haber conectado el 25% para 2002. Las previsiones actualizadas sitúan los servicios online del Gobierno accesibles para esa fecha en un 75% del total. Gran Bretaña es, hoy por hoy, la referencia en cuanto a conexión gubernamental a la Red. Pero no son los únicos. El desmesurado crecimiento de la oferta comercial en Internet ha hecho que los diferentes gobiernos se planteen la necesidad de contar con servicios virtuales que acerquen la Administración a los ciudadanos, valiéndose de la inmediatez de la Red para agilizar trámites. En definitiva, la idea imperante es que, aunque la iniciativa privada lleve la voz cantante, "el comercio electrónico conquiste uno de los últimos bastiones de la ineficiencia: el Gobierno", como señala con ironía la web de una firma norteamericana dedicada a contratar servicios con entidades públicas. Gran Bretaña, por delante Un reciente estudio de la Oficina Nacional de Estadística británica señala que el 20% de la población adulta ya accede a los servicios gubernamentales a través de la Red. Pero alcanzar estos niveles no es barato. Como indica el mismo estudio, el Gobierno se gastará en los próximos tres años 1.500 millones de libras (unos 390.000 millones de pesetas) en la puesta en marcha de este plan. Para llegar a ese 40% de servicios a través de la Red, el Gobierno ha puesto en marcha, entre otras iniciativas, el portal de los ciudadanos (Govtalk.gov), que vio la luz en diciembre, tres servicios de cambio de dirección (Ihavemoved.com, Simplymove.com.uk y el servicio de Correos), y un servicio meteorológico al que se puede acceder también a través del móvil (Meto.gov.uk). Pero este imparable crecimiento de la apuesta oficial por Internet tiene un pequeño secreto. Según asegura Michael Cross, editor de la web Kablenet.com, dedicada a informar sobre la presencia online del Gobierno, la puesta en marcha de estos servicios ha alcanzado un porcentaje tan alto en tan poco tiempo porque "hemos empezado por lo fácil". La mayoría de elementos incluidos en ese 40% se refiere a servicios de información donde un departamento o agencia ofrece datos que están a disposición del público. "El próximo paso incluirá las transacciones, y esa es la parte difícil. Todavía no está del todo claro cómo se va a poner en práctica", afirma. Francia y Alemania: iniciativas en marcha La Unión Europea ha sido la primera en poner el listón a bastante altura, al establecer en 2004 el plazo para universalizar el acceso a Internet. En estas circunstancias, además de conocer el ambicioso plan británico, cabe hacer un somero repaso de las condiciones en que se está desarrollando la cuestión en los otros dos referentes europeos, Francia y Alemania. En el caso francés se ha contado con una ventaja de partida: la existencia previa del sistema Minitel, de conexión telefónica desde el hogar para recibir determinados servicios e informaciones, que ha permitido que la migración a Internet haya resultado más natural. También hay que valorar el hecho de que ya en 1998 se estableció un Plan de Acción Gubernamental para la Sociedad de la Información, lo cual dice mucho de la disposición del país galo a regular sobre este asunto. A lo largo de este año está previsto que todas las instancias administrativas francesas sean capaces de facilitar el acceso a los servicios públicos y documentos que les atañen, aunque los planes concretos de cada uno de los ministerios se plantean en ocasiones plazos más largos. Por ejemplo, los de Asuntos Sociales y Finanzas e Industria trabajan conjuntamente para crear antes de 2003 portales en los que realizar el pago de la declaración de la renta y de otros servicios oficiales. En total, la inversión francesa ascenderá a 6.000 millones de francos (unos 152.192 millones de pesetas) en dos años. En Alemania se dio a conocer a finales de 1999 el informe Innovación y Trabajo en la Sociedad de la Información del siglo XXI, que trata de garantizar el liderazgo de este país en el sector de las comunicaciones europeas. Entre otras cosas el informe se planteaba pasar del 9% de internautas registrado en 2000 al 40% en 2005 y desarrollar una adecuada estrategia de la Administración federal en el ámbito de las tecnologías de la información, destinada a incrementar su eficiencia. En la actualidad el país se haya inmerso en la concreción del programa Alemania 21: entrada en la era de la información, que ha determinado, entre otras cosas, la creación del Enlace Informativo de la Administración Federal (IVBV), una red que comunica todas las oficinas federales y que se constituye como la principal apuesta del Gobierno para establecer la relación virtual con el ciudadano. La propuesta española En este desembarco masivo de las entidades públicas en la Red se distinguen dos actitudes diferentes: por un lado, la de los gobiernos que se plantean como objetivo desarrollar el uso de Internet entre sus ciudadanos y fomentar el comercio electrónico, y por otro la de quienes tratan de utilizarlo como vehículo de relación con ellos. Aunque entre los últimos en sumarse al entusiasmo digital se encuentran ejemplos de países que ponen en práctica medidas en ambos sentidos. Es el caso de España, cuyo plan Info XXI fue aprobado en el Consejo de Ministros del 19 de enero y que hoy se presenta en Vitoria. Entre sus líneas generales se encuentra el impulso del sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones, completando la liberalización del sector y favoreciendo la competencia, la potenciación de la Administración electrónica y el acceso universal a la sociedad de la información. Entre las actuaciones incluidas en el plan de acción que acompaña al proyecto destaca un conjunto de "21 iniciativas emblemáticas", según lo ha definido el propio Gobierno, entre las que se encuentran el portal único de la Administración, el DNI electrónico, Internet en la enseñanza, salud en la Red (SNS) y Red Iris 2 (Internet para investigación). En total, 825.000 millones hasta 2003, buena parte de los cuales se destinarán a ese acceso universal a la sociedad de la información, apartado que contempla acciones destinadas a los ciudadanos (acceso y formación de usuarios y profesionales), a las empresas (servicios de la sociedad de la información, comercio electrónico y seguridad) y al conjunto de la sociedad (España en la Red a través de los contenidos: las lenguas españolas, el patrimonio histórico y natural, el turismo y la creación cultural). Nuevas incorporaciones Aunque, como se ve, la sensibilidad de las distintas administraciones por subirse al carro de Internet está generalizada, en los últimos tiempos se ha detectado un interés especial por sumarse a ello por parte de países europeos con democracias casi recién estrenadas. Por ejemplo, en Hungría el Gobierno acaba de presentar su nuevo portal, que pretende convertir en el primer paso de su versión online. En él participan los ministerios y de momento ofrecen noticias, análisis y algunos servicios oficiales a través de la Red. Entre los objetivos inmediatos de este proyecto se encuentra el desarrollo pleno de la e-democracia, con la implantación de sistemas de voto electrónico. Rumanía, por su parte, ha avanzado en este camino con la creación del Ministerio de Comunicaciones y Tecnologías de la Información, que se ha presentado con tres objetivos que son toda una declaración de intenciones: e-leyes, e-empresas y e-Gobierno. A finales de este mes o principios de febrero está previsto que el Ejecutivo adopte un paquete de medidas entre las que se encontrará la ley sobre comercio electrónico, la normativa acerca de la firma digital y regulación contra el fraude en Internet. Más modestos pero no menos decididos son los pasos iniciados por Eslovenia, que está en plena fase de creación de un Ministerio dedicado a potenciar la implantación de las nuevas tecnologías. Aunque no se trate de un país europeo, también resulta muy destacable la iniciativa emprendida por Israel, cuyo parlamento votará en marzo una nueva legislación destinada a proteger la privacidad en Internet y a implementar la infraestructura necesaria para dotar a la Red de la seguridad suficiente tanto para la realización de transacciones como para establecer las relaciones entre Gobierno y ciudadanos. La extensión del uso de tarjetas inteligentes de identificación virtual será uno de los pilares del futuro sistema. 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